domingo, 31 de julio de 2016

Mayo fugaz.

       Ante el destacado buen tiempo del verano de este año, me vaga por la memoria el recuerdo de una grandísima y apacible tarde en la que, además de ser la primera vez que miré fijamente a una imponente Nikon, supuso el comienzo de una sincera y recíproca amistad con alguien que actualmente significa demasiado para mí.

       Bonita y calurosa tarde del 1 de mayo bajo el inmenso y colorido sol de Salamanca. 

       ¡ Quién fuera tiempo para dar marcha atrás en sus pasos !








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